10 consejos para ser mejores padres

Un estudio llevado a cabo por el profesor Richard Weissbourd de la Universidad de Harvard nos ha dejado estos mandamientos para ser mejores padres, recuperando viejos hábitos pero adaptándolos a los nuevos tiempos.

1. Predica con el ejemplo
Vale más predicar con el ejemplo que con aburridas y tediosas lecciones. Si quieres enseñar a los niños, a no tirar basura en la calle por ejemplo, entonces haz una demostración constante de no tirar papeles o desperdicios.

2. Pasa más tiempo con tus hijos
Los padres ya no dedicamos tanto tiempo a nuestros hijos. Sin embargo esto es un gran error, el tiempo que no le dedicas a tus hijos no lo vas a recuperar jamás. Los niños que crecen con la sensación de padres ausentes suelen tener carencias afectivas y emocionales en su edad adulta.

3. Habla con ellos
Olvídate del típico “¿Qué tal en el cole?” o “¿Qué has comido hoy?”. Estas preguntas no permiten dialogar con los pequeños. Interésate más en conocer sus gustos, sus amigos, lo que les encanta, lo que odian… Esto creará un vínculo de comunicación que se extenderá más allá de la infancia y los animará a poder compartir contigo sus inquietudes y problemas a medida que vayan creciendo.

4. Enséñales a resolver sus conflictos
No se trata de darle pistas para que llegue al resultado de la resta, ni guiarlo para que solucione su problema con su hermanito. Se trata de guiarlo para que encuentre su propio resultado con preguntas que lo lleven a tomar sus decisiones, así aprenderá a resolver sus problemas. Este tipo de educación lo hará también más extrovertido y comunicativo.

5. Dales las gracias y reconoce sus logros
Las mejores habilidades sociales nacen de la asertividad y una buena autoestima. Para esto lo mejor es educar en la gratitud y el reconocimiento de los logros y, para ello, deberemos empezar con los pequeños. Recuérdale lo que ha hecho bien y sé agradecido cuando haga algo, esto le ayudará a confiar más en sí mismo y hará a su vez que aprenda el valor de la gratitud y la compasión.

7. Deja que tomen conciencia de lo que pasa en el mundo
Los niños deben ser conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor para poder ejercitar su empatía y compasión y también que sientan por primera vez que ellos son necesarios y que pueden hacer cosas que mejoren la vida: si es consciente de los ‘problemas’ del mundo que se pueden arreglar, se dará cuenta de que él puede ser importante para conseguir cambiarlos.

8. No suprimas sus emociones
No es malo dejarse llevar por las emociones, pero tampoco se recomienda suprimirlos completamente. Una clave para educar a un hijo es enseñándole a controlar sus sentimientos, lo que le permitirá operar mejor en momentos de crisis.

9. Haz que practiquen la amabilidad y gratitud
Varios estudios demuestran que las personas que habitualmente expresan su gratitud suelen estar más dispuestos a ayudar y son más generosos, compasivos e indulgentes; y también ¡más sanos y felices! Como en todos los hábitos buenos, lo importante es la repetición.

10. Edúcalos en la tolerancia

Si eres un padre que se muestra tolerante hacia otras formas de pensar y ver la vida, es muy probable que tu hijo también lo haga, lo que lo convertirá en un adulto altamente proactivo que aprende de las demás personas.