«Es propicia la ocasión para que el PRM elimine los privilegios en Congreso», dice abogado

Enrique Muñoz también se sumó hoy a quienes piden que en el Congreso sean eliminados una cantidad privilegios que por años han constituido motivo de irritación e indignación en la ciudadanía dominicana.

Dijo que no tiene justificación legal ni ética que a cada senador se le otorgue una asignación adicional a los ingresos que le corresponde de derecho, llamada barrilito, sumándose a ello el paquete que entregan a sí mismos los diputados, denominado cofrecito.

El abogado y político dijo que es propicia la ocasión, para que el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que ha ganado la mayoría en ambas cámaras y que lo rodean auras de cambio, encabece la eliminación de estos privilegios para que, a partir del 16 de agosto, en las cámaras legislativas se dirijan acciones en este sentido y demostrar así que verdaderamente entramos en la administración del cambio.

«Tomar acciones en este sentido indudablemente podrá eliminar lo que representa esta onerosa carga para el estado dominicano, pero también traerá un aumento en la credibilidad en el primer poder del Estado al tiempo de ayudar al renacer de la esperanza de la sociedad en sus instituciones», indicó.

En tal sentido, Muñoz pidió, que de inmediato se haga un compromiso público de la principal organización política del país, que pudiera también contar con el aval de los principales partidos políticos de oposición que cuenten con representación congresual.     

“Es innegable que nuestro congreso carga con una imagen deteriorada ante la sociedad dominicana por lo que el momento es ideal para iniciar un proceso tendente a recuperar su reputación. No estamos hablando de que sea degradada la función legislativa, ni que los ingresos de los legisladores dejen de estar a la altura de la importancia de los trabajos que desempeñan, pero sí de equilibrar los gastos congresuales a fin de que la República Dominicana deje de tener un congreso caro y proporcionalmente improductivo”, concluyó.