¿Por qué no es conveniente comer alimentos quemados?

¿Sabes lo qué es la acrilamida? Es una sustancia química que aparece naturalmente en alimentos con contenido de almidón, durante los procesos de cocción a altas temperaturas.

La acrilamida aumenta el riesgo del desarrollo de todo tipo de cáncer, pero principalmente del de riñón, endometrio y ovarios. Por su puesto, el impacto no es el mismo según la edad del consumidor. Por ejemplo, en el caso de los adultos, son más sensibles al consumo de las papas fritas, que representan hasta el 50% de la exposición media a este compuesto. Muy de cerca le sigue el café, el pan blanco, las galletas saladas, el pan crujiente y los productos derivados de las papas. Por estos motivos, no es recomendable abusar de ellos.

Si sigues una dieta normal variada, la exposición a esta sustancia disminuye. Por eso, lo ideal es ser cuidadosos con la selección de las materias primas, las condiciones de almacenamiento y las temperaturas de cocción.

Además de la acrilamida, también hay otra sustancia que son las aminas heterocíclicas. Este compuesto químico aparece en alimentos ricos en proteínas, como las carnes asadas, el pescado o el marisco.

Qué pasa con los alimentos quemados

Al cocinar un alimento a demasiada temperatura, se alteran todos los aportes nutricionales. Pero cuando se trata de grasas, si su cocción supera los 250ºC comienza a ser nocivo para el organismo. Esto se debe a que se incrementan las cantidades de dióxido de carbono y al ingerirlo, el organismo debe procesar y eliminar esta toxina.

Cuál es el problema con el abuso de su consumo

Si consumes diariamente este tipo de alimentos, el organismo perderá la capacidad de procesar con eficacia este tipo de toxinas y estas comenzarán a acumularse. Esto puede derivar inmediatamente en dolor estomacal, acidez o enfermedades gastrointestinales menores. Pero a la larga, la degeneración de las células hepáticas podría generar la posibilidad de desarrollar cáncer. Por estas razones, debes tener cuidado en lo que consumes.