Protestan por segunda día consecutivo por muerte de un joven en Sao Paulo

Decenas de personas volvieron a tomar las calles de un humilde barrio de Sao Paulo este martes en otra protesta por la muerte de un joven de 15 años, supuestamente a manos de agentes de la Policía Militar.

Los manifestantes levantaron barricadas en algunas calles de la favela de Vila Clara, un día después de que una protesta similar acabó con siete autobuses del transporte público incendiados.

En los sucesos ocurridos este lunes un pequeño grupo detuvo los autobuses y les prendió fuego, tras hacer descender a los ocupantes, y según informaron portavoces del Cuerpo de Bomberos, que trasladó dos unidades al lugar para combatir las llamas, no se registraron ni muertos ni heridos.

Esta vez no hubo ataques a autobuses, pero algunos de los más revoltosos lanzaron piedras contra la Policía y le prendieron fuego a algunos los objetos conque construyeron las barricadas.

Ante el ataque a los autobuses, la empresa SPTrans, responsable por el transporte público en Sao Paulo, confirmó este lunes el ataque a los vehículos, lamentó el daño sufrido por un ‘patrimonio que es de todos’ y expresó su ‘repudio’ frente a ‘todo tipo de vandalismo’.

Los familiares del joven, identificado como Guilherme Silva Guedes, han dicho que lo vieron por última vez la noche del pasado domingo y que al día siguiente lo encontraron sin vida, en la calle y con dos balazos en la cabeza, lo que algunos vecinos atribuyeron a agentes policiales.

La Policía Militar de Sao Paulo, que inicialmente dijo que ninguno de sus efectivos estuvo en ese lugar el domingo, confirmó este martes que dos de sus agentes, que estaban de licencia y sin uniforme, son sospechosos de haber participado en la muerte del joven, aunque aclaró que todo eso está bajo investigación.

La violencia policial, sobre todo en las periferias más pobres de la ciudad, es recurrente, así como las protestas de los ciudadanos.

En los últimos meses, hubo graves conflictos en Paraisópolis, una de las mayores favelas de Sao Paulo, también por la muerte de jóvenes a manos de agentes de la Policía Militar.