Ramses Jiménez, feliz de representar una imagen positiva de los dominicanos

La sabiduría popular afirma que en donde quiera puedes encontrar a un dominicano, y a pesar de que esto puede ser cierto, frente a las cámaras en la industria del cine y la televisión norteamericana son muy pocos ejemplos, y Ramses Jiménez es uno de ellos. Nacido y criado en República Dominicana, desde pequeño se mantuvo viajando entre ambos países, hasta que a los 18 años se instala en la ciudad de Chicago donde estudió en Columbia College, allí se especializó en dirección de cine.

A partir de entondes inicia su recorrido por la actuación. En la TV ha participado en series como Code Black, The Rope, The Catch, Fear the Walking Dead, Ley y Orden y C.S.I. Además de la actuación ha producido, escrito y dirigido documentales y series.

Hoy es un orgulloso representante de la dominicanidad. En conversación con DL desde Los Ángeles, el actor nos cuenta lo que fue crecer entre las dos culturas. “Me fui por primera vez a los 6 años. Pero volví y me mantenía un poco allá y un poco aquí. De manera definitiva fue a los 18 años que me fui cuando comienzo mi carrera. Yo me crié en las dos culturas. Tengo mi pasaporte negro todavía, con mi tarjeta verde y ando chivo como cualquiera”, afirma entre risas.

Ramses sabe que ha sido bendecido con muchas oportunidades y lo asume con responsabilidad. “Mi experiencia me ha mostrado lo que es vivir entre las dos culturas. Soy un hombre blanco en República Dominicana, pero en los EE.UU. soy parte de la minoría, un latino. Cuando te das cuenta de eso, pasa algo muy difícil dentro de ti, porque culturalmente uno tiene un choque muy fuerte. Uno no se identifica con el espacio en el que uno existe, por eso debes tomar ciertas decisiones para poder sobrevivir dentro de la cultura en la que uno está. El cine y la televisión son así, he podido beneficiarme mucho por ser un hombre latino blanco. A mí me dan oportunidades primero que a otros latinos oscuros y yo estoy consciente de eso”.

Sobre la apertura que se dice ha tenido Hollywood para las minorías, entiende que está cambiando, pero no es suficiente. “Depende de a quién le preguntes, porque he conversado con ejecutivos que creen que están haciendo todo lo posible para incluir a los que no se sienten incluidos, pero sé que los jóvenes artistas que vienen con sus ideas y sus sueños, al ver a lo que se enfrentan con los estudios y canales grandes, lo que piensan es ellos no me quieren”, afirmó.

Apoya el crecimiento de la industria, pero le da un consejo. “Creo que debemos estudiar bien nuestra cultura para ver el tipo de historia que estamos contando y asegurarnos de que estamos haciendo lo mejor para representar a nuestra sociedad. Me encantaría trabajar en mi país, creo que hay mucha gente buena para trabajar allá y espero la oportunidad”.

Ramses apoya que el mensaje de la comunidad afroamericana y afirma que los latinos pueden ayudar a traer la paz. “Nosotros tenemos las mismas consecuencias. La comunidad latina a veces no entiende, yo mismo en algún momento no entendía”.

Para el actor y director, es momento de tomar conciencia. “Cuando hablo con mis amigos y trato de describirles de cómo yo veo las cosas, me doy cuenta por la sabiduría de ellos y como me lo explican, que mi punto de vista no es real. La experiencia del negro americano solo la conoce el negro americano, hay que ayudarlos a ellos para que esa voz se escuche. Es muy diferente la historia americana que la de nuestra isla. Aquí hay mucho dolor que queda no solo de la esclavitud, sino también de la segregación”.

Director

Sus múltiples personajes en el cine no lo han hecho desconectarse de sus raíces y de su deseo de implantar un cambio en la industria. “Historias que están conectadas con las injusticias, son las que quiero contar como director. Porque creo que hay muchas historias que por el abuso de poder no han tenido voz. Esas historias existen y normalmente las personas no se le acercan a ellas, por el mismo miedo que tenemos todos de enfrentarnos a algo que no conocemos. Pero, cuando ves las cosas que están pasando no solo en nuestro país, sino a nivel mundial te das cuenta que realmente no hay un lugar en donde no te vayas a enfrentar con la injusticia. Te encuentras en una posición en la que haces algo o no y para mi es importante usar mis talentos para darle voz a esas historias que han pasado y que nadie las conoces, injusticias tan inmensas que te dan un dolor tan grande, eso es lo que quieres contar”.

Su norte

“Creo que todavía estoy aprendiendo mucho, y quiero seguir aprendiendo para poder entender el propósito que tiene Dios para mí. Para mí también lo más importante sería formar parte de algún clásico. Ya sea como actor, produciendo o escribiendo. Eso siempre ha sido el sueño, pero que sea hablando del bien y de la justicia del mundo, que no utilice trucos para llegar a la gente, no quiero hacer un clásico que le haga daño a nadie, busco algo que ayude en realidad. Pero, para mí es dificilísimo encontrar esa tormenta perfecta, pero a eso es que le caigo atrás”.

Gustos personales

Alegre y gracioso, Ramses es un como cualquier dominicano. “Soy bien trabajador y dedicado a mi pasión. Realmente tengo ambiciones, pero soy una persona muy familiar, siempre pienso en cómo puedo conectar más con mis familiares, porque si antes no podía y ahora tengo más, entonces ahora debería tener mucha más conexión con ellos. Me dedico mucho a ellos y a mis proyectos personales. Me encanta la salsa y el merengue. Anthony Santos es mi artista dominicano favorito. Soy un bachatero. La gente conoce la bachata a partir de Aventura, pero muchos no se dan cuenta que hay una bachata bien pesada antes de eso. Del baile, me defiendo bailando. Yo iba para Monte Cristi a la discoteca Andrómeda a bailar bachata”.

Coronavirus

“Este es un momento muy frágil para las personas que menos pueden. Para esas personas es las que deberíamos estar estableciendo leyes y dinero para protegerlos. A mí me afectado de poca maneras, es una bendición de que tengo muchas oportunidades y que puedo dedicarme a lo que amo sin tener necesidades. Es una bendición y una responsabilidad inmensa, el usar mi tiempo hábilmente y con mi talento ayudar. Este tiempo lo he dedicado a proyectos personales”.