Trastornos de la Conducta Alimentaria. ¡Alerta para todos!

Por: Dra. Ana Carolina Báez A. / @dra.anacarolinabaez

En el mes de Junio conmemoramos el día en que llamamos la atención acerca de los Trastornos de la Conducta Alimentaria o TCA, entidades que representan la tercera causa de enfermedad crónica en la adolescencia y una mortalidad de va desde el 5.9 hasta el 12% por causas médicas y psiquiátricas.

Los TCA son trastornos mentales caracterizados por actitudes y conductas desordenadas con relación al peso, la comida y la imagen corporal, causados por la interacción de múltiples factores, es decir que para que ocurran debe haber una predisposición individual y factores que lo desencadenen. Probablemente lo que genera más preocupación es su tendencia a ser crónicos y a causar disfunción social del individuo afectado y de su entorno. Las entidades más frecuentes son Anorexia Nerviosa (AN), Bulimia Nerviosa (BN) y Trastorno por Atracón (TA).

Desde el 2012 la prevención de los TCA ha sido considerada objetivo prioritario por la Organización Mundial de la Salud por las implicaciones en la salud de niños y adolescentes, que van desde desnutrición, anemia, deficiencia de vitaminas y minerales, osteoporosis, trastornos hormonales, deshidratación, arritmias cardiacas, en el caso de la AN; hasta sobrepeso, obesidad y riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes en el caso de BN y TA.

El abordaje exitoso de los TCA requiere de intervención temprana y tratamiento por un equipo multidisciplinario que incluya médico tratante de base (internista o pediatra), psiquiatra, psicólogo y nutriólogo, especializados en TCA y otros especialistas, dependiendo del caso particular. Durante esta intervención se tratará la manifestación orgánica y nutricional que tenga el paciente y a la vez su relación con la comida, sus actitudes y conductas que sostienen este trastorno. Es de vital importancia la aceptación del paciente a ser parte de ese programa de tratamiento, así como el soporte familiar.

En la actualidad y debido al incremento de los casos a nivel mundial, el pilar fundamental es la prevención. Esta debe estar basada en la promoción de una visión positiva de la imagen corporal, hábitos de alimentación sana y actividad física regular desde temprana edad. Asimismo desde el hogar y el entorno familiar, es preciso fomentar la autoconfianza, proteger a los niños de discriminaciones con relación al peso corporal y promover la aceptación de la diversidad de la belleza. Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo. Escribe tus preguntas a: sodonuclim@gmail.com / @sodonuclim.