Video | 30 años de la victoria de Camerún a la Argentina de Diego Maradona

Argentina encaraba el partido inaugural del Mundial de Italia 1990 confiada de poder derrotar a Camerún. La albiceleste llegaba como campeona del mundo y liderada por Diego Armando Maradona, algo que motivó a la selección africana, quien se llevó el duelo con un cabezazo de Francois Omam Biyik en uno de los partidos imprescindibles de la historia de los mundiales, según France Football.

30 años después, Thomas N’Kono, guardameta de aquella Camerún, cuenta que su equipo ganó ese partido antes de jugarlo. “No podíamos creer lo que habíamos conseguido, porque, quieras o no, Argentina era la campeona y, sobre el papel, la favorita”, dice N’Kono, de 63 años, a Infobae.

“Lo que buscábamos más bien era hacer un partido que complicara un poco a Argentina. Sabíamos que eran muy importantes los minutos iniciales del partido, hacerlos dudar de sus capacidades. Y es lo que hicimos al principio”, indica el exguardameta africano.

“El Mundial es una competición muy corta, hay que estar físicamente frescos y con una concentración extrema. Nosotros llegamos muy bien a Italia”, relata. “Nosotros sabíamos que teníamos que plantarnos físicamente fuertes para que ellos sintiesen que iba a ser difícil superarnos. Pero el partido en sí, para nosotros, se ganó en el calentamiento”, agrega N’Kono.

“El calentamiento era en el mismo pabellón para los dos equipos. Entramos y los argentinos estaban cantando, pero los cameruneses comenzaron a cantar mucho más fuerte que los argentinos, que terminaron yéndose de ese pabellón. Fue una lucha psicológica”.

La batalla se trasladó al terreno de juego, donde Camerún supo imponerse a la todopoderosa Argentina. “Los diez o 15 primeros minutos la posesión era más bien de Argentina, pero hay una jugada que fue un punto de inflexión, una jugada nuestra en la banda que levantó al público. A partir de ahí nos vinimos arriba”.

N’Kono explica que Maradona no estuvo cómodo en ningún momento por culpa de la presión africana. “Estaba incómodo, Diego no estuvo, y tampoco lo dejamos hacer cualquier cosa. La idea nuestra era intentar hacer que no jugase cómodo y el equipo lo consiguió en base a ayudas, muy pegados a él para cortar el juego”.

Al final del partido, los jugadores argentinos no quisieron intercambiar las camisetas con los de Camerún. “Lo feo fue que no quisieron cambiar las camisetas con nosotros. Yo creo que fue más bien por disgusto. Seguramente no habían pensado nunca que podían perder con nosotros”.